martes, 1 de mayo de 2018

LA TIRANÍA DE LA FELICIDAD




Hay algo de ingenuidad cuando planteamos que otra persona tiene el compromiso de darle un significado a nuestra vida. Ya que en si es una negación del planteamiento  porque, nuestra vida  es quizás lo único que realmente nos pertenece, aun cuando considero  que todo se nos ha sido confiado solo por un tiempo determinado, al final nada es tuyo.
No se trata de vivir más experiencias positivas que negativas, sino de aprender a integrar todas las experiencias como un aprendizaje vital, puesto que todas ellas son útiles y necesarias. (Para tu felicidad nada es bueno o malo)

Encontrar el balance donde amemos lo suficiente para cuidar y proteger aquello que se nos prestó, sabiendo que más temprano o más tarde debemos entregarlo cuando se nos pida … Este es uno de los grandes retos que tenemos en la vida, amar con desprendimiento humano y sobrenatural sabiendo que nada ni nadie nos pertenece.

Cuantas veces nos hemos cuestionado nuestra existencia, cuantas veces nos hemos preguntado si esta vida tiene algún significado, propósito o valor.

La mayoría de las personas experimentan una crisis existencial cuando se dan cuenta de que un día morirán y entienden que su vida y los días en este planeta no son infinitos, por ello, debemos vivir cada día como si fuera el último, nuestra vida es tan insignificante, sin sentido y maravillosa como nosotros queramos hacerla.

Reflexionar sobre lo basto que es el universo, lo pequeño que somos como humanos; lo insignificantes que realmente es nuestra vida. Además, la cosa se complica si involucramos a un factor que algunos llaman  “Dios”, asumiendo que hay uno. ¿Si Dios lo creó todo, dónde existía él antes de eso? Todo eso que muchas veces surge mientras contemplamos la “nada” en nuestras camas cuando no podemos conciliar el sueño o cuando la angustia es parte de nuestro pensamiento y comienza lo mismo a buscar la infelicidad.

Creo que la felicidad incluso el amor no es un mandato, puede ser, en todo caso, sólo una recomendación, que depende de nuestra voluntad de realizar, de creer en el o no, pero nunca una receta. Las normas, van generalmente en contra de la felicidad o el amor del individuo, lo encadena de manera que estas normas están, a decir verdad, dirigidas contra los individuos y no tienden, en ningún caso, a su felicidad. La felicidad solo es posible cuando surge de las leyes propias del individuo, y siempre será proporcional a “su cosmovisión”. La felicidad (comúnmente entendida) es un camino inventado, en el cual algunas veces se mienten y que es impuesto. La felicidad no es algo externo, algo que se descubra afuera del ser humano. Si tu felicidad depende de los demás… entonces no es tu felicidad.
Puedes apostar o no por la felicidad, por el amor, es una decisión personal, pues puedes no buscarla y ser dichoso(a) o, por el contrario buscarla, creer encontrarla y eso no te quita que puedas ser desgraciado. Entonces, la FELICIDAD, El AMOR INDIVIDUAL  está comúnmente basada en leyes desconocidas para todos, su modelo o norma sólo apuntan a “la felicidad de la mayoría” y no a la propia.
La felicidad es un estado de bienestar completo en el que a todos nos gustaría estar. Entonces, ¿por qué lo atribuimos a causas ajenas a nosotros? La felicidad depende de nuestros actos, nuestras pequeñas acciones o comportamientos, no de los demás. Los pensamientos crean toda la realidad en la que nos movemos. Si estamos satisfechos con nuestras vidas, nos sentiremos felices sin tener que ir en búsqueda de “algo más”.

Disponemos del potencial de elegir cómo vivir nuestras experiencias, para conseguir una mayor armonía y responsabilizarnos de nuestra felicidad.

Es muy común poner nuestra felicidad en dependencia de lo que sucede a nuestro alrededor, así lo hemos aprendido, así nos lo han enseñado. Es por esto por lo que existe la tiranía de la felicidad. Se vende la felicidad bajo fórmulas de cómo hay que vivir la vida, de cómo hay que comportarse y qué es lo que hay que hacer. De esto se aprovechan muy bien la sociedad para imponer su normativa para vivir en esa burbuja ideal, que no representa para nada tu felicidad.

sábado, 28 de abril de 2018

LA DOLARIZACIÓN EN VENEZUELA







En una columna publicada en ‘El Heraldo’ en 1.950 bajo el título “El derecho a volverse loco”, Gabriel García Márquez señalaba que el carnaval no tendría gracia alguna “si no fuera porque cada uno de nosotros, en su fondo, siente el diario aletazo de la locura, sin poder darle curso a su secreto golpear, a su recóndito llamado” y precisamente la propuesta de DOLARIZACIÓN DE LA ECONOMÍA no podía surgir en otro momento sino como promesa en un carnaval electoral, con bufón y todo. Yo creo que muchas veces es preferible andar con un loco que con un falso demagogo, Detrás de esta propuesta “salvadora” se encuentran intereses ocultos de las grandes corporaciones transnacionales y del poder hegemónico mundial.

Siendo Estados Unidos los dueños del dólar, la moneda dominante del mundo, ellos pueden (y en efecto lo hacen) imprimir todo el papel moneda fiduciario (sin respaldo) que quieran para pagar sus deudas y realizar sus importaciones. -¿Tu, te preguntarás es posible producir dólares de la nada?… ¿del aire? Y te contesto, para los Estados Unidos “SI”. Así, todos pagamos las consecuencias de sus decisiones.

Entonces ahora surge nuevamente el espejismo de la dolarización. Los defensores toman las evidencias empíricas, de los países dolarizados, como si las condiciones subjetivas y objetivas no fueran distintas en cada nación. Se pretende clonar la medicina (mi abuelita solía decir que a veces es peor el remedio que la enfermedad),  surgen la "soluciones mágicas" e “instantáneas” a los embates de una economía con unas características especiales, no se analiza nuestra realidad, y se improvisa olvidando que nuestro país sufre los daños de una coyuntura particular. Que va desde la caída de los precios petroleros, pasando por un boicot económico transversal en todos los sistemas de abastecimiento y precios, que se agrava por el bloqueo financiero impuesto por EEUU y la utilización de un arma terrorista financiera que refleja la manipulación de un dólar criminal.
Además, también se olvidan que el dólar transita por su peor momento desde su consolidación como primera moneda de uso global. Sus altas turbulencias han ocasionado el refugio de los inversionistas del mundo en el petróleo y en el oro de manera intermitente en la última década. De su crisis deviene el auge de las criptomonedas y criptoactivos, produciéndose desbarajustes y estampidas que vienen a completar el hecho financiero mundial. EEUU atraviesa por un riesgo sistémico, dopada por rebajas fiscales históricas, con déficits sin parangón, enfrentan a una liquidez limitada y los servicios financieros siguen en una situación muy difícil, en pleno giro de su política monetaria y con un dólar extremadamente débil. La subida arancelaria al acero y el aluminio amenaza con una guerra comercial, Incluso contra la seguridad global, por la afrenta a aliados geoestratégicos, de la cual no saldrían muy bien parados. Detrás de eso existe además una extensa recesión global.

Sustituir al bolívar por el dólar no suprime el riesgo cambiario con respecto a otras monedas. Uno debe preguntarse qué pasaría si EEUU adopta por lo anteriormente señalado una política monetaria contraria a los intereses de Venezuela. Cabe señalar que el país quedaría sujeto a instancias externas sobre las cuales poco o nada se podría hacer.

La dolarización ¿Es realmente una solución automática a la inflación? Lo primero que debo aclarar como lo señalara en mi anterior articulo (el laberinto de la crisis) la inflación en el caso actual de Venezuela es un efecto inducido, aun cuando estructuralmente  ya se vislumbraba desde el auge del "efecto petrolero" en la economía real, llegando para quedarse, desde el "viernes negro" del año 1983. Así que lo primero que  es necesario reconocer es su constante histórica.

En Venezuela, aún en tiempos de plena oferta y demanda de productos ha existido inflación, esto como consecuencia de la herencia de una economía estructurada alrededor del modelo capitalista rentista petrolero, un factor modulador de fondo de todos los sistemas y subsistemas económicos. Pero con la aparición del Dólar Paralelo como ARMA DE TERRORISMO FINANCIERO esta se ha visto condicionada  al factor especulativo.

Ahora bien, si suponemos una sustitución de moneda, ¿podríamos aseverar que las conductas especulativas no se trasladarán de una moneda a la otra? Más transcendental es ver las circunstancias existentes en las que sería efectuada una dolarización: bajo una subjetividad económica de saqueo, cartelización de precios, oligopolios y monopolios que controlan la oferta y demanda, en correspondencia a los precios, además una subordinación importadora enorme, el interés de lucro que signa la subjetividad económica del venezolano,  acaso esto eliminaría los alicientes económicos a la corrupción, que sabemos, en Venezuela, es un problema transversal que genera una cadena de sobredimensionamiento de los costos y precios finales que terminan en los hombros de los consumidores.

A la hora de dolarizar, es obligatorio meditar sobre la vulnerabilidad externa de Venezuela derivada de la volatilidad de los precios de su principal fuente de divisas, aunque el inconveniente principal en el corto plazo para crear divisas no es la volatilidad de los precios del petróleo, sino la grave caída de la producción de nuestra Industria Petrolera. La pregunta entonces es: ¿En qué rango o banda debería moverse la producción y el precio del petróleo para sostener la dolarización?

El problema del ingreso petrolero para Implementar una dolarización debe suponer un análisis serio de cómo está estructurada la economía de nuestro país. Venezuela ha sido por largo tiempo un país donde las exportaciones e ingresos por divisas vienen por parte del Estado, a través de sus exportaciones petroleras y no petroleras por un orden del 97% de los ingresos. Cifra que dibuja la formación económica parasitaria y subordinada de la renta del sector privado venezolano.

Venezuela tiene una amenaza particular al pretender dolarizar su economía,  por su dependencia del ingreso extranjero y por la fórmula del mismo. Si por cualquier factor existe una disminución del precio petróleo, sufriría una baja de crecimiento económico efectivamente significativa. Adicionalmente transitaría por un choque externo muy fuerte y no gozaría de una política económica con la cual escudarse.

El inconveniente de nuestra ya frágil industria, implicaría una pérdida de competitividad y una profundización del esquema rentista, de manera sencilla esta dolarización entorpecería la diversificación de las exportaciones. Esto debido a que una moneda sobrevaluada, como el dólar sería un peso excesivo en una economía como la nuestra, de elevados costos reales de producción, alta subordinación importadora y una industria particularmente poco competitiva (destinada a fomentar descomunales beneficios, pero de ningún modo a bajos precios).Sencillamente los productos no podrían competir (por estar dolarizados y ser de alto costo) con los de otros países, la industria nacional acrecentaría sus graves problemas para desarrollarse.

Otro problema planteado seria que  depreciaría enormemente el capital suscrito y pagado por las empresas, los bancos y otros entes financieros que, tendrá que convertir la actual cartera de crédito en pago de divisa.

Un elemento especialmente importante a exponer en materia económica es; que para dolarizar hay que tener dólares, y los dólares se fabrican en Washington por la Reserva Federal que son entidad Bancarias Autónoma Y Privada, para algunos puede causar sorpresa pero ratifico  “AUTÓNOMA Y PRIVADA”
Todo país que decide renunciar a su soberanía monetaria pierde el poder de emisión y el dinero que pone en circulación ya que proviene de la acumulación de reservas en divisas que se tengan y de los saldos en dólares que periódicamente resultan de sus operaciones comerciales y financieras. Muchas economías que optaron por un proceso de dolarización lo hicieron porque de facto el dólar se fue convirtiendo en el medio de pago habitual de la sociedad, pero es aquí donde empiezan los inconvenientes; La economía venezolana no está dolarizada, pues las transacciones en dólares jurídicamente por años han estado prohibidas y sancionadas. El sistema financiero no trabaja en dólares y los empleados públicos que abarca más de 3 millones; así como los pensionados que también son más de 3 millones cobran sus salarios y pensiones en bolívares, al igual que los trabajadores del sector privado. Aclaro; lo que se ha pretendido dolarizado en Venezuela son los precios de una buena parte de los bienes transables de consumo final e intermedio, así como de muchos servicios, que como lo esplique en mi anterior artículo (en el laberinto de la crisis) los comerciantes lo realizan bajo  la más impresionante y sorprendente impunidad en la comisión de ese delito” Como una discrepancia, y solo a manera de ejemplo, cuando Ecuador optó por la dolarización, el 54% de los depósitos del público en el sistema financiero eran en cuentas de dólares y el 47% del cuasidinero y el 66% de la cartera de crédito estaban expresados en dólares.

Es un atributo de los Estados emitir su propia moneda y regular su actividad para generar circulante, con la finalidad  de cubrir sus necesidades internas, para ordenar el presupuesto y regular la economía interna. No realizarlo equivale a perder la soberanía e independencia financiera.

Los programas sociales tendrían que desapareces de  manera categórica, por una sencilla razón el monto por orden de nuestras exportaciones jamás podría equipararse con la magnitud de nuestros compromisos en dólares. Entre pagos de deuda, importaciones, obras públicas, sueldos y salarios, no habría espacio de maniobra para ejecutar la cobertura de los servicios y políticas sociales más básicas. Lo cual evidentemente generaría una profundización de las discrepancia y asimetrías sociales, inequidad en la distribución del ingreso y una pauperización de grandes capas sociales, que quedarían condicionadas a la pobreza estructural. Se utilizaría una economía de "austeridad" como ultima tabla de salvación, lo cual determina un deterioro del nivel de vida y una consecuente contracción de la economía interna.

¿Y si se dolariza mejoraría el salario?

Dolarizar implicaría un deterioro total del sueldo, lo primero a señalar es la incapacidad del Estado de emitir moneda, lo cual dejaría solo en manos de las exportaciones la posibilidad de ingreso de la moneda circulante.

Solo como un ejercicio básico matemático voy a explicar qué pasaría con los sueldos y salarios.

Tomemos el salario mínimo integral a marzo 2.018 de Bs 1.307.646 y lo dividimos entre la tasa de cambio paralela de 800.000, esto equivaldría a una salario integral de 1,63 $/mensual, Supongamos que la dolarización se aplicara a la última tasa Dicom del 27-04-2018 de Bs 66.937,50 /$, el ingreso mínimo del trabajador subiría a 19,57 $/mes. Este nivel seguiría siendo apenas una fracción del sueldo mínimo promedio latinoamericano que está entre $350-400. Mi pregunta es ¿Qué puede hacer alguien en una economía dolarizada con un sueldo de 1,63 dólares al mes o en el escenario más alentador con 19,57 Dólares mensuales? Pero algo que no podemos perder de vista es que todos los bienes y servicios serian también cobrados en Dólares.

OTRO EJERCICIO MATEMÁTICO

Suponiendo que una masa de trabajadores de al menos 7,5 millones de habitantes, tanto del sector público como del privado, (sin meter a los pensionados) comenzaran a recibir pagos con la moneda estadounidense, sería prácticamente imposible con los actuales ingresos lograr una estabilización,  Los ingresos necesarios al año para que una masa de trabajadores (insisto sin programas sociales y pensionados) gane al menos unos 250 dólares al año, que equivaldrá a 20,84 $ al mes serían de unos 22,5 mil millones de dólares sólo para sueldos y salario. Ahora, según los últimos datos de la OPEP La industria petrolera venezolana, mantiene una producción de 1,65 millones de barriles, esto estaría generando unos ingresos brutos de 30,8 mil millones de dólares al año, de los cuales, debe destinarse unos 12 mil millones de dólares para el gasto del funcionamiento del Estado, aparte cubrir deuda anual en promedio de 8 mil millones de dólares al año, dar cobertura a la deuda del Fondo China y cubrir los costos operativos de la industria petrolera. Entendiendo que la producción privada nacional ronda en menos de 1 mil millones de dólares, Con esta  simple ecuación matemática nos indica que no habría manera de sostener un proceso de dolarización a no ser que como lo señale sea una bufonada o una locura en un carnaval electoral.
Mi conclusión es  que: cambiar la moneda no resolverá el problema económico del país porque, la sustitución del bolívar por el dólar no suprime el riesgo cambiario con respecto a otras monedas; tampoco elimina los incentivos a la corrupción; pero si le resta independencia económica al país, lo cual no permitiría expandir la economía a través de un aumento del gasto público y de la expansión de la liquidez.  Además haría que eliminar los programas sociales, Los sueldo y salarios serian polvo cósmico. La mayor parte de las economías no dolarizadas del mundo, tienen tasas de inflación sustancialmente menores a la de Venezuela. Así que no es necesario dolarizar para frenar la hiperinflación, ya que insisto esta es una variable INDUCIDA, la solución está en combinar adecuadamente las políticas fiscales, monetarias y cambiarias, donde “… debemos valernos de todo el talento existente en nuestra sociedad a través del saber colectivo ¿cómo es posible que no lo aprovechemos para plantear los procedimientos para salir de esta crisis?  Abramos un espacio donde se permita la participación de todo el mundo, conocidos y desconocidos, conservadores y progresistas. Poniéndonos a diseñar entre todos la fórmula para la salida de la crisis, tanto presencial como virtualmente” por eso considero que plantear hoy día una dolarización en Venezuela sería un riesgo innecesario y una tarea más complicada de lo que se cree, estoy convencido que la misma no es para nada un traje hecho a la medida para una economía rentista-petrolera como lo es la venezolana.

viernes, 27 de abril de 2018

EN EL LABERINTO DE LA CRISIS


(Ideas para el análisis del problema)


Estimados lectores, me propongo exponer en una serie de artículo mi visión como aporte constructivo y analítico acerca de la crisis económica y social en que estamos inmerso, Sin lugar a dudas, una temeridad de mi parte, una osadía en verdad. Además, estoy convencido que mis argumentos tendrán algunos detractores y posiblemente quienes se identifiquen con el planteamiento, pero considero que de eso se trata en estos tiempos cruciales de nuestra Venezuela, abrir la discusión sin tapujos. Hoy puedo insistir en una teoría que sospecho desde hace tiempo: nuestro rumbo económico está en manos de unos cuantos Gurús, que pueden acertar o equivocarse,  hoy puedo decir alto y claro, sin miedo a errar que es allí precisamente donde descansa nuestro talón de Aquiles.
Lo primero que debemos concebir para ver luz al final del túnel es reconocer que estamos en una crisis de dimensiones gigantescas, y no puedo estar exagerando cuando estamos hablando de una hiperinflación, cuando nuestro crecimiento es negativo, cuando el índice de pobreza medido por el ingreso real vuelve a aumentar, cuando la escasez de bienes es algo generalizado, cuando el sector productivo está totalmente deprimido, cuando hay insuficiencia de medicamentos, cuando el desempleo y la informalidad vuelven a crecer y lo más embarazoso cuando veo nuevamente niños mucha veces descalzos, pidiendo o buscando en la basura para alimentarse.

La situación nos permite abrir la caja de “Pandora” y reconocer que debemos atacar dicha crisis, además que la misma tiene dos vertientes por una parte una guerra económica que es real y tangible, en la cual nos podemos colocarnos de un lado u otro de la contienda para aceptar o negar que ella existe. Entendiendo que concurre un componente psicológico que pretende echar a un lado la activación del razonamiento, haciendo énfasis en el cerebro reptil primitivo para el desconocimiento de los factores que conforma dicha guerra. Por otra parte; creo que hemos cometido errores en la conducción económica del país, una parte de la grave situación por la que atravesamos se debe a nuestra ineficiencia, como dicen algunos creyentes “se peca por acción u omisión” entonces es la hora de asumir la responsabilidad sin excusas y plantear un programa económico de guerra para salir adelante. No podemos prometer en el corto plazo otra cosa que una cuota elevada de sacrificio y angustia, de mucho sudor y muchas lágrimas, pero al final lograremos abatir la inflación, recuperar el crecimiento económico, disminuir la pobreza sobre una base sólida de productividad y producción crecientes y mejorar los ingresos personales y la calidad de vida de todos los venezolanos.

En este tiempo donde se genera conocimiento compartido debemos valernos de todo el talento existente en nuestra sociedad a través del saber colectivo ¿cómo es posible que no lo aprovechemos para plantear los procedimientos para salir de esta crisis?  Abramos un espacio donde se permita la participación de todo el mundo, conocidos y desconocidos, conservadores y progresistas. Poniéndonos a diseñar entre todos la fórmula para la salida de la crisis, tanto presencial como virtualmente.
Ahora bien, un programa económico para salir de la crisis requiere ubicar las variables claves cuya modificación sea idónea para inducir a un crecimiento económico estable, no basado en la renta petrolera sino en un aparato productivo en crecimiento.
Entonces, pareciera que la pregunta importante es

¿Cuáles son esos componentes claves sobre los que hay que intervenir para salir de la crisis?.


CRISIS


Cuando afrontamos o soportamos un problema, podemos estar tentados a equivocar CAUSAS CON EFECTOS. Por lo general, los problemas se presentan a través de sus EFECTOS, ya que justamente lo que nosotros percibimos son los EFECTOS de los mismos, que nos generan insatisfacción, recepción de quejas, pérdida de dinero, etc.
El inconveniente es que muchas veces, al pretender solucionar algunos de tales problemas, confundimos las auténticas CAUSAS que ocasionan dichos problemas, con sus EFECTO y  como decía mi abuelita “Si tienes una muela dañada, y no te la sacas no se va el dolor”. Dicho de manera más evidente, equivale a afirmar que si no atacamos las CAUSAS que producen los EFECTOS, es decir, sus causas raíces, los mismos probablemente volverán a manifestarse, para mi análisis usare una herramienta práctica para poder resolver los efectos –identificando y atacando sus causas-, denominada “Diagrama de Ishikawa” o familiarmente “Espina de Pescado”. 



Considero que son dos las vertientes principales que han llevado a la actual crisis que estamos viviendo:

  • ·         POLÍTICA
  • ·         ECONÓMICA            




LA INFLACIÓN

LO PRIMERO QUE DEBO DECIR ES QUE A MI MANERA DE VER LA INFLACIÓN NO ES UNA CAUSA ES UN EFECTO uno de ellos y creo que actualmente es el primordial, estoy convencido que esta es una variable inducida. 
Es decir que existen otras constantes que tienen que ver con el comportamiento de la misma. La principal razón es la creación de un mecanismo perverso de guerra económica: los distintos portales que refleja un dólar negro o paralelo, la insuficiencia de oferta frente a la demanda es un factor que determina que los precios suban. El otro factor ligado a la inflación desde una perspectiva monetarista tiene que ver con la masa monetaria, es decir, la cantidad de dinero circulante en la economía. El exceso de dinero en la economía se convierte en una creciente demanda de bienes y servicios que ocasiona un repunte de los precios, Dicho de manera sencilla “se trata de muchos billetes detrás de muy pocos productos”.
La inflación es un fenómeno perverso, porque es un hecho comprobado que produce una distribución regresiva del ingreso y una injusta distribución de la carga, contribuye de manera decisiva a romper el orden social, porque el poder adquisitivo de la gente cada vez es más precario y logra empobrecer a la mayoría de la población. 


La inflación hace que el precio de los bienes y servicios se incremente, o que el valor del dinero disminuya, lo que afecta el poder adquisitivo, de las personas pero con  especialmente énfasis en la clase asalariada, cualquier incremento en la inflación disminuye su capacidad adquisitiva, por lo que le imposibilita el acceso a buena parte de los bienes y servicios. Alguien me dijo “Los sueldos (aumentos) van por la escalera, la inflación (Precio de bienes y servicios) por el ascensor.”

1.- CAUSA POLÍTICA DE LA INFLACIÓN.


1.1  EL DÓLAR PARALELO


Podríamos decir que la verdadera causa de tal fenómeno es netamente política. En el caso de Venezuela el factor principal es el Dólar paralelo como mecanismo de guerra, mientras en todas partes del mundo el valor primario de la divisa se determina dividiendo la liquidez monetaria entre las reservas internacionales, monto denominado "dólar implícito", en ese dólar paralelo ese valor es aumentado arbitrariamente en miles por ciento, todo ello con la finalidad de potenciar el alza de precios que buscarán ser calculados con referencia en la divisa falsamente elevada.


Lo preocupante es que ahora miles o millones de venezolanos se guían por unas páginas que ahora se multiplican y fijan sus referencias de forma empírica. Cualquier persona intenta aplicarnos esa tasa cada vez que intentamos comprar o vender algo.

Cabe destacar que la manipulación de esta “Divisa”  ha sido cada vez mayor y en magnitudes descabelladas, las cuales no se corresponden con la realidad económica del país.

No hay teoría económica que logre explicar tal incremento, ni siquiera la monetarista, la cual relaciona la cantidad de dinero que circula en la economía con la cantidad de reservas internacionales. Al comparar las tres variables desde 1980 observamos que desde 2012 no existe ninguna correspondencia entre los niveles de variación de la liquidez monetaria, los de la reserva internacional y los del tipo de cambio ilegal.” (Curcio, 2.017)

Estas páginas juegan a dislocar en horas, incluso minutos, la percepción cambiaria y económica de nuestro país, todas son alteradas de acuerdo a la conveniencia e instrucciones de interese foráneos.

“Como hemos mencionado, el patrón de comportamiento… no responde a variables, ni condiciones económicas, por tal motivo no responderá a medidas asociadas con la eliminación de controles cambiarios, ni mucho menos a devaluaciones que, en un intento de cerrar las brechas, lo que han hecho es legitimar la variación arbitraria y desproporcionada del tipo de cambio ilegal.” (Curcio, 2.017)

Este comportamiento patológico especulativo de estos perros de guerra funciona bajo el argumento de que “La realidad es que el precio del dólar paralelo se determina en función a oferta y demanda más la estabilidad económica de un país ¿?”, estos  Irónicos y desvergonzados Gurús de la finanza, pretenden señalar que es a través de la oferta y demanda de la relación peso-bolívar que se determina ese valor, ósea que una sola ciudad colombiana, donde las transacciones se hacen entre esas dos monedas por una realidad comercial específica, debe sustentar nuestra política nacional cambiaria, donde además no interviene precisamente el dólar, en Cúcuta se maneja una realidad comercial local, pero no la única realidad comercial venezolana, ni la más importante, sin señalar que la economía de esta ciudad descansa sobre el contrabando.
Los portales que muestran un dólar paralelo sin ningún basamento técnico o económico real, son solo herramienta "no convencional de guerra" es uno de los sistemas electrónico de terrorismo financiero y de desestabilización económica más avanzado y de muy bajo costo, pero de mucho impacto político y económico
Estas organizaciones criminal, creada para intervenir económica, social y psicológicamente en todos los venezolanos  vienen cumpliendo de manera eficaz su misión, ha logrado introducir desestabilización y un clima de ingobernabilidad en nuestro país. Tiene un fin injerencistas, cuyo fin último es apropiarse de  los recursos estratégicos que posee nuestra nación.
“Quienes manipulan el valor de la moneda están conscientes de los efectos genocidas que dicha arma de guerra tiene sobre el pueblo venezolano. La manipulación del tipo de cambio ilegal,… y la inflación inducida y desproporcionada que tal manipulación genera, derivan en atroces consecuencias sobre la población venezolana.

En primer lugar, genera pobreza: al aumentar de manera desproporcionada los precios y dado un nivel de salario nominal, el poder adquisitivo se deteriora. Toda la clase obrera, sin excepción se ve afectada, pero especialmente aquella cuyos salarios son relativamente bajos. El que un hogar se encuentre en condiciones de pobreza, es decir, que no logre cubrir su canasta básica, incluso la alimentaria, deriva en otras consecuencias, entre ellas la deserción escolar de los niños que integran dichos hogares y las condiciones de salud de sus miembros” (Curcio, 2.017)

Ahora llama poderosamente la atención la proliferación de tasas de cambio y sitios donde se realizan transacciones y la gran dispersión entre esas cotizaciones, lo cual ratifica que las mismas no obedecen a ninguna lógica económica.
Por culpa de esta arma de guerra económica hemos tenido la inflación más alta del mundo, los sueldos de los venezolanos no alcanzan para cubrir ni la quinta parte de la canasta alimentaria, no se consigue medicina, muchos  jóvenes se van del país buscando mejores ingresos.
“Los efectos económicos del dólar paralelo en la macroeconomía venezolana se traducen en lo que lo estudiosos de la materia llaman "trampa depresiva". Un fenómeno que se da debido a sus principales fallas estructurales, entre ellas, ser una sociedad que importa la mayoría que consume (cerca del 70%), su alta dependencia de los ingresos en divisas que aporta el sector petrolero, que hoy día han mermado; por la impunidad económica y por la inflación inducida.
Es una inflación generada en el mercado de bienes y servicios que irradia a todo el del sistema, dando origen a una turbulencia en el resto de los mercados: laboral, monetario, cambiario, créditos y valores, dando paso a una crisis sistémica. En la medida que la inflación persiste el sistema vive en crisis. Es así como se ha afectado la dinámica económica: el proceso productivo (inversión y el trabajo), el proceso financiero (créditos y ahorros), el comercio exterior (fuga de capital) y la calidad de vida del venezolano.” (Giussepe, 2017)
De acuerdo a lo expuesto anteriormente podemos concluir que la causa política  definitiva del proceso inflacionario obedece a una razón de manipulación injustificada e ilegal del valor de la moneda, utilizando estos portales como “arma de guerra” La clase asalariada sigue siendo la principal víctima (Aunque no la única) de esta guerra, debe sufrir por ser la dueña de los votos, dentro de la macabra estrategia, dejarlos tranquilos equivaldría a tolerar que voten por el chavismo, deben ser atacados a mansalva para que el país se incendie y que el gobierno cargue con la culpa, considero que para abordar la solución a 
esta arma terrorista, debemos utilizar el conocimiento e inteligencia colectiva bajo un sistema de contenido abierto, generar un poderoso  «tanque de pensamiento») o laboratorio de ideas que permita el aporte de los mejores hijos de esta patria.
1.2.-  RIESGO PAÍS
La calificación “riesgo país” es un concepto del que diversas personas escuchan hablar, pero que muy pocos entienden. Teóricamente es la diferencia que existe entre la tasa de interés de la deuda venezolana sometida a examen y la que rinde la de EE.UU. en el mismo plazo.

En el caso venezolano, causa muchísima sorpresa. Pese a que Venezuela nunca, léase bien, “ NUNCA ” ha dejado de pagar sus compromisos financieros internacionales, que sus reservas internacionales han sido lo suficientemente sólidas como para enfrentar sus deudas, que canceló al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial LA TOTALIDAD DE SU DEUDA EXTERNA, a que NUNCA HA INCURRIDO EN DEFAULT,  esos organismos internacionales, que responden a los intereses del Gran Capital, pretenden hostigar a Venezuela tomando esas posiciones contra nuestro país. Es un verdadero terrorismo financiero.

¿QUÉ SON LAS CALIFICADORAS DE RIESGO?

Las agencias de calificación o clasificación de riesgos, SON AGENCIAS PRIVADAS que le cobran a unos clientes, habitualmente instituciones bancarias y de seguros para créditos o agencias de rating. Son sociedades que, por orden de un cliente, califican unos específicos productos financieros o activos ya sean de empresas, estados o gobiernos regionales (estados federados, comunidades autónomas).

La vigente calificación de riesgo de nuestro país, que NUNCA HA INCURRIDO EN CORRALITOS, donde el sistema financiero se encuentra más sólido que nunca, es fruto de la campaña internacional que las grandes economías internacionales de América del Norte y Europa han desatado sobre Venezuela valiéndose de los medios masivos de comunicación social.

En verdad, no es ninguna sorpresa. Lo negativo de esa circunstancia para la economía venezolana estriba en que cuando el estado decide emitir nueva deuda para financiar su déficit fiscal y abastecer  inventario de títulos tendría que pagar una tasa de interés cercana al 12%, mientras que países que han incurrido en moratoria, en default, sólo pagan entre 0,30% y 5% de interés.

Hay que aclarar que la deuda venezolana es inferior al 25% de su PIB, mientras que la de EE.UU es del 102% del PIB, la de España del 67%, la de Italia, del 121%, la de Francia, del 87%, la de Portugal, del 106%.

El riesgo país de Venezuela es el más alto de América Latina y ha estado entre los más altos del mundo en los últimos años. Por supuesto que no es casualidad que todo esto ocurra, solamente esto corroboran una vez más que EL PROBLEMA DE LA ECONOMÍA VENEZOLANA NO ES ECONÓMICO, SINO POLÍTICO y, por lo tanto, la solución a la Guerra Económica no es la económica, sino principalmente la Geopolítica.
2.- CAUSA ECONÓMICA DE LA INFLACIÓN
Numerosos han sido los ensayos "pulverizadores", del dólar paralelo, sin resultado alguno. Todos condenados al fracaso, porque, dada su naturaleza especulativa, el dólar paralelo se mantiene en continua alza, juego que el estado venezolano no puede ni debe jugar, pues sería caer en su trampa eternizando la inflación.
Si seguimos haciendo lo mismo obtendremos los mismos resultados. Es un hecho que, debido a la caída de los precios petroleros, el estado venezolano no tiene suficientes dólares para cubrir la demanda, es un hecho que los privados prefieren vender sus dólares al mercado paralelo, de manera especulativa, es un hecho la creación de dinero inorgánico, es un hecho que gran cantidad de divisa se van en pagar compromisos internacionales.
Los diversos mecanismos que se han aplicado desde el  gobierno para la asignación de divisas, ha sido un soberano fracaso. Podemos decir que los mismos ha sido insuficientes, de forma discrecional,  pero lo más lamentable es que se desconoce públicamente el destino que se ha dado a las divisas asignadas (porque aun cuando se sepa el nombre de la empresa u organismo que las recibe, no se sabe cabalmente en qué son posteriormente utilizadas), no hay modo de descubrir a los supuestos importadores que están engañando infamemente a toda la nación, pero el caso de los mayoristas y/o minoristas que no reciben dólares directamente es más patético ellos alegan “Mi mercancía es importada y si el dólar sube yo tengo que ajustar el precio al alza para poder luego reponer el inventario”; incluso hay unos que te agregan  Yo me anticipo al valor del dólar cuando me toque reponer inventario” ósea que te reconocen el remarcaje  como algo normal. Pero, en fin, no es la impresionante y sorprendente impunidad en la comisión de ese delito lo que realmente es más importante en todo esto, es que están mintiendo cínicamente con su argumento, porque resulta que el tamaño del mercado paralelo de divisas en Venezuela es muy pequeño en comparación con el mercado total de divisas, donde es el Estado quien abarca la mayor proporción de la oferta, es decir, las divisas que se venden en el mercado cambiario venezolano son en su gran mayoría  divisas pertenecientes al Estado; más del 95% de las divisas provienen de la exportación de petróleo, pero lo más paradójico es que “Entre 1970 y 1998, el sector privado adquirió el 113% de los ingresos provenientes de la exportación de petróleo. Es decir, el Estado se endeudaba para que éstos adquirieran, a tasa preferencial, las divisas. A partir del año 1999, especialmente después de 2003, luego de la implementación de los controles, la asignación de divisas al sector privado fue 41% de los ingresos por venta de petróleo.” (Curcio, 2.017)

Ahora razonemos algo, una vez que ellos  compran dólares en el mercado negro y los tienen depositados afuera, son esos los que ellos gastan para comprar mercancías cuya venta en Venezuela les va a retornar ¡bolívares!

No es más fácil pensar que si yo manejo un monopolio que controla la importación y la producción en este país, ellos no pueden sacar todos los bolívares que necesitan subiendo los precios de las mercancías que venden, sin necesidad de tener que gastar sus atesorados y bien resguardados dólares que ya poseen en el extranjero. ¿Para qué van a vender sus dólares a cambio de bolívares, si de hecho tiene una fuente inagotable de bolívares en virtud de su enorme poder de mercado? Que sean los asalariados quienes me provean de los bolívares necesarios para adquirir nuevamente sus divisas, ¡Que esto genera inflación que le puede importar si ellos tienen sus divisas!

La conclusión lógica, es la siguiente: la enorme mayoría de los dólares con los cuales se cubren las necesidades de importación de Venezuela, procede –como constantemente ha sido a lo largo de toda nuestra historia - de las colocaciones del Estado en el mercado cambiario. En el caso de rubros no priorizados y ante la caída del ingreso petrolero, es evidente que eso explica los problemas de abastecimiento.

Donde la cuestión no tiene explicación; ni se entiende ni se traga, es en el tema de los rubros priorizados, es decir, principalmente alimentos y medicamentos, pero también autopartes, textiles, juguetes y otros rubros que sobre el camino se van atendiendo. En estos rubros sencillamente no se concibe el desabastecimiento, a menos que sea una gran falsedad que el Estado está dando dólares para esas importaciones y sea con los casi imaginarios dólares propios de los empresarios (inexistentes) que se están cubriendo las importaciones de alimentos y medicamentos de este país (cosa que resulta claramente falsa, dado que a cada rato arriban los buques repletos traídos directamente por el Estado).

Lo primero que hay que entender es de la forma como funciona nuestra muy particular economía nacional, donde el gran capital monopolista transnacional y nacional se concentra únicamente en el desfalco de nuestra renta petrolera y no en la elevación de las fuerzas productivas del país. Mientras haya renta petrolera que sustraer, el gran capital no petrolero instalado en el país no consentirá que se amplíen las fuerzas productivas internas, por el simple y esencial hecho de que ese aumento de fuerzas productivas involucra un mayor consumo de las divisas que han sido desde siempre su principal objetivo.

Un gran error ha sido creer que la renta petrolera se la llevaban solamente las empresas petroleras por la vía de pagar regalías e impuestos risibles, disipando por completo de vista en la ecuación de la sustracción de nuestra renta petrolera, al rol que juegan las empresas no petroleras que controlan la totalidad de nuestra industria manufacturera.

Estas empresas asimismo se llevan la renta petrolera, pero para ello apelan al control del mercado interno por la vía del monopolio, manteniendo premeditadamente una obediencia casi despótica de las importaciones en sus estructuras de costos, que es lo que les permite evidenciar la constante demanda de divisas, las cuales una vez adquiridas son fugadas al extranjero mediante múltiples elementos, siendo el principal de todos en mi razonamiento la sobrefacturación de importaciones. Además se ubican exclusivamente al mercado interno y no a las exportaciones, porque la obtención de enormes ganancias en divisas la logran de la sustracción de la renta petrolera nacional y no requieren mientras puedan seguir haciéndolo, crear divisas propias por la vía de las exportaciones, lo cual por otra parte no está previsto dentro del diseño de la globalización económica que estrictamente no le estipuló a Venezuela el rol de plataforma para la exportación de productos manufacturados.


2.1.- LIQUIDEZ MONETARIA O DINERO INORGÁNICO.


Según algunos estudiosos del tema económico, la exagerada liquidez monetaria (o creación de dinero inorgánico) es una de las causas que provoca inflación y devaluación de la moneda, pues el valor de una moneda es la relación entre la masa monetaria en moneda local (Bs. / US$) y las divisas con que se cuenta. Esta devaluación impacta el costo de las importaciones y en un país importador por excelencia como Venezuela esto implica un aumento de la inflación.

Ahora bien, el crecimiento exagerado de la liquidez monetaria es una variable que depende del gasto público financiado con emisiones de dinero fresco, sin respaldo en un crecimiento de las divisas ni en el crecimiento de la economía. Este tipo de gasto es inflacionario. Hay que aceptar que estamos en una economía de mercado y que el gobierno tiene unos instrumentos de política económica limitados.

Algunos economistas alegan que “…el Estado, para cumplir con sus compromisos de gastos e inversiones, entre ellos el aumento de los salarios de los empleados y obreros del sector público y el pago de las pensiones a los adultos mayores, aumenta la cantidad de dinero que circula en la economía…” 

El argumento que refutan este planteamiento es: “… el aumento de la cantidad de dinero que circula en la economía no es la causa de la inflación, es la consecuencia.”  (Subrayado mío) veamos el razonamiento el cual comparto plenamente.

“Ante los aumentos inducidos de los precios, cuya causa original es la manipulación del tipo de cambio en el mercado ilegal …, el Estado se ha visto obligado a ampliar la liquidez monetaria para dar respuesta, en primer lugar, a los mayores requerimientos de billetes y monedas…” “...En segundo lugar…para cumplir con las metas establecidas en los planes y presupuestos de gasto público…” “En tercer lugar…ante los aumentos inducidos de los precios que afectan principalmente a la clase trabajadora, y con el objetivo de contener el deterioro inducido del poder adquisitivo y mantener la capacidad de compra en los hogares, se ve en la obligación de ajustar los salarios…”

Veamos algo,  para que la inflación se genere como consecuencia de la creación de dinero inorgánico es obligatorio que en los mercados reales, esta abundancia de circulante sea consecuencia de un aumento de la demanda agregada. La cual se obtiene de la suma de la demanda interna junto con la demanda externa. En sí es la representación del producto obtenido del gasto en bienes y servicios que los consumidores, las empresas y el Estado están dispuestos a comprar a un determinado nivel de precios, lo cual no es el caso de nuestro país.

2.2.- BIENES Y SERVICIOS

El otro aspecto de una política económica anti crisis tiene que ver con la oferta de bienes y servicios. Para nadie es un secreto que ha habido una contracción del aparato productivo. Las expropiaciones de empresas privadas no han resultado en una mayor producción y productividad, por el contrario, la producción se ha reducido. Es lamentable, la expropiación por retaliación política. El caso de las cementeras expropiadas y no hay cemento, el caso de Sidor y no hay cabillas. Es terrible, que a estas alturas no se haya realizado un documento que explique por qué las empresas nacionalizadas no han cumplido las expectativas de una mayor productividad y producción, aparte de la famosa lista de las empresas de maletín que se llevaron los 20 mil millones de dólares.

El hundimiento del aparato productivo, industrial, agrícola y agro industrial, la falta de inversión, el cierre de empresas, todo lo anterior debe ser explicado para poder estructurar una política de desarrollo de la producción.

El gobierno debe ir a una política de estímulo a la producción y la inversión, y aquí quizás, el principal problema es político. El gobierno tendría que establecer reglas claras, dándoles seguridades de que la política de expropiaciones será desterrada (salvo por utilidad pública).
También es necesario, una política de estímulo que puede ser por la vía de exonerar de impuestos a las nuevas inversiones por un tiempo determinado, exonerar de impuestos a los venezolanos que traigan sus dólares para inversión productiva y permitirles convertir en dólares parte de sus utilidades. Estimular las empresas cuya producción sea para la exportación.

No podemos seguir con una economía distributiva rentista sin creación de riqueza por la vía de la productividad y producción de bienes y servicios, ya que es inviable a largo plazo. 

Nuestro socialismo tiene que hacer mayor énfasis en la distribución de la riqueza, pero de una riqueza en constante aumento por la vía del trabajo productivo.

El país atraviesa una vorágine de aumentos de precios de manera excesiva y descontrolada que indudablemente no obedecen a una lógica económica y mucho menos a una intencionalidad inocente. Por donde se le eche un vistazo, se puede establecer, que no hay manera de justificar el incremento de productos tanto de primera necesidad así de otros que aun no siéndolos igualmente se le observa una carrera trastornada al incremento. Un analista de costos que los hay y muy buenos no requiere una bola de cristal para determinar que existe una distorsión Inducida.

Ahora bien, nos debemos preguntar ante qué situación estamos y si son válidos los argumentos académicos citados para justificar la actual coyuntura de precios elevados, indudablemente que no, entonces, estamos ante una nueva cualidad en el incremento de precios que obedecen a una escalada bien planificada y de corte político con características desestabilizadoras, es decir, estamos ante una inducción bien planificada con contenidos psicológicos intensos que han producido no solo el incremento de precios sino una alteración del orden social en cuanto a la disponibilidad de productos escasos.

En próximas entregas desarrollare otros factores que desde mi humilde óptica pudiera incidir en la causa de la crisis ECONOMICA Y SOCIAL en que estamos inmersos, Lejos de percibirlo con indicaciones negativas, sería adecuado que concibiéramos el hecho de analizar como una forma de comunicación necesaria para llegar al entendimiento de la misma.